María Corina Machado, líder de la oposición venezolana y premio Nobel de la Paz, ha reunido este jueves entre el Paseo Bulnes y el Parque Almagro, en el centro de Santiago, a 17.000 venezolanos residentes en Chile, según cálculos de Carabineros. Se trató de la mayor manifestación pública desde que Machado saliera de Venezuela en diciembre pasado. “¡Desbordamos Santiago de Chile, mis venezolanos!“, escribió la opositora al régimen chavista en su cuenta de X.
Luego, en ese misma red social, agregó: ”Qué día… En Venezuela, miles de trabajadores se encuentran en las calles exigiendo dignidad y libertad; y en Santiago de Chile otros miles nos unimos para hacer realidad el anhelo de reencontrarnos muy pronto!“.
Machado llegó a la concentración vestida con una camisa blanca y un pantalón negro; cabello recogido y un rosario en el cuello. Un atuendo parecido al que usaba en sus manifestaciones en Venezuela. “Hoy nuestra clara ruta es avanzar para que todos aquellos que han sido forzados a dejar su país puedan viajar a reencontrarse con sus familias con la frente en alto”, dijo.
La opositora aprovechó su paso por Chile, donde viajó para la asunción como presidente de José Antonio Kast, para convocar a un encuentro con venezolanos. La convocatoria superó todas las previsiones de los organizadores, que esperaban a unas 4.000 personas. La diáspora en este país sudamericano supera los 660.000, una de las cinco comunidades más grandes de venezolanos en América Latina, y donde el presidente José Antonio Kast promete que expulsará a los que se encuentren de manera irregular.
El eventual regreso de Machado a Venezuela genera expectativas entre los migrantes. Vanessa González, de 30 años, espera que si la opositora logra pisar el país, nuevamente, ocurra un cambio político, aunque no cree que eso se produzca en este momento. Para Jorge Medina, de 47 años, es necesario que “haya una transición con rapidez” porque desea volver a su país.
Machado dijo este jueves, en una rueda de prensa, que su regreso será “de manera armoniosa, coordinado con los aliados y una vez que pueda terminar de llevar a cabo una misión que vine a cumplir hoy y que, incluye, entre otras cosas, poder estar con ustedes aquí [en Chile]”.
Luego, en la concentración, prometió estar centrada en una ruta para que los que se vieron forzados a abandonar Venezuela puedan regresar de forma segura. “Nos han quitado tanto, hemos padecido tanto y hemos aprendido tanto. Ya no somos los mismos. Conozco cada rincón de Venezuela, y tenemos la mejor generación de venezolanos listos para construir un país nuevo” y “derrocar la tiranía criminal”, dijo ante la multitud. Mientras pronunciaba estas palabras, algunas personas gritaban: “María, presidenta”.
En la multitud había banderas de Venezuela, Estados Unidos, Cuba y Chile. Leonardo Mateos, un venezolano de 55 años, fue a la concentración para ver a Machado. Lleva cinco años en Chile. “Hay una una transición en marcha en Venezuela, pero es lenta. Eso no cambia de una vez. El país fue destruido en 26 años y volver a rearmarlo lleva tiempo. María Corina regresará a Venezuela, con el favor de Dios. Su rol será unir al país”, señaló.
Durante su viaje a Chile, la líder opositora se reunió con distintos mandatarios de la región y con el rey Felipe VI de España, a quien agradeció “sus palabras de apoyo a la gesta del pueblo venezolano” y de quien destacó que “es un símbolo de unión, no solo en España, sino también en Iberoamérica”. Al mismo tiempo, criticó al Gobierno español por “no ponerse del lado del pueblo venezolano”.
En su estadía en Chile, Machado acudió a la inauguración de la cátedra Sebastián Piñera, en honor al dos veces presidente, de la Universidad del Desarrollo (UDD), donde compartió con el presidente Kast. “Nos quitaron la posibilidad de recorrer nuestro país, nos quitaron la posibilidad de hablar, de expresarnos, la libertad. Por eso, no hay una sociedad que valore hoy la libertad, como la sociedad venezolana de estos tiempos y que entendemos que no puede haber libertad plena si no es compartida y, por eso, es nuestra responsabilidad luchar por la nuestra y la de todos los países (…) Las Américas serán en esta nueva era, con grandes líderes, una tierra libre de comunismo y libre de dictaduras”, afirmó en un discurso de unos 15 minutos.
También el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, le entregó las llaves de la ciudad. En los alrededores del Palacio Consistorial, donde fue la ceremonia, se juntaron decenas de venezolanos.

