G.J.B.M., un exmilitar venezolano de 30 años, fue condenado a libertdad vigilada tras protagonizar una serie de robos de teléfonos de alta gama en la comuna de La Serena.
En un periodo de apenas dos semanas en el mes de febrero, el sujeto perpetró 11 delitos. Su modus operandi consistía en movilizarse en motocicleta, simulando ser un repartidor de comida, para desplazarse entre el tráfico y arrebatar teléfonos —principalmente de la marca iPhone— a sus víctimas.
Pese a la gravedad de los hechos, que quedaron registrados en cámaras de seguridad y fueron analizados mediante un trabajo investigativo de la Policia De Investigaciones (PDI).
Aunque la Fiscalía solicitaba una pena de 8 años de presidio efectivo, finalmente se resolvió una condena de 5 años de libertad vigilada intensiva, luego de que el imputado admitiera su responsabilidad en los delitos.
De esta forma, el condenado cumplirá la pena bajo supervisión de Gendarmería, sin ingresar a un recinto penitenciario.

