El presidente de Chipre subraya que su país no participará en ninguna operación militar, tras el ataque iraní a una base británica de la isla
El presidente de la República de Chipre, Nikos Christodulides, ha subrayado este lunes que su país “no participa” ni va a participar en operaciones militares contra Irán después de que un dron kamikaze iraní impactase en la base británica de Akrotiri, en el sur de la isla en la noche del domingo al lunes.
“Quiero ser claro: nuestra patria no participa de ninguna manera ni tiene intención de formar parte de ninguna operación militar”, afirmó Christodulides en un discurso televisado, en el que añadió que Chipre continuará “actuando como parte de la solución, no del problema”, en referencia a su papel como base de evacuación de ciudadanos europeos y de otras nacionalidades de países de Oriente Próximo durante anteriores conflictos.
Esta mañana, el Consejo Nacional de Seguridad chipriota se reunió de emergencia para evaluar la situación. “Hacemos lo que debemos, con la seguridad de nuestro país y de nuestros ciudadanos como principal preocupación”, afirmó el presidente, y confirmó que el dron que impactó es de la clase Shahed, que, cargados de explosivos, se han usado prolíficamente como proyectiles tanto en Oriente Próximo como en Ucrania (Irán ha vendido estas armas a Rusia).
Christodulides mantuvo una conversación con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien le transmitió el apoyo de la Unión Europea. Chipre ostenta la presidencia rotatoria de la UE durante este semestre y se ha decidido posponer una reunión informal de ministros europeos, que tenían previsto llegar este lunes a la isla.
Las instalaciones militares de Dekelia y Akrotiri son bases soberanas de Gran Bretaña, que las considera parte de sus territorios de ultramar, aunque las autoridades chipriotas disputan este estatus a la antigua metrópolis colonial. En total ocupan un 3 % del territorio de la isla y la de Akrotiri está situada junto a Limasol, la segunda mayor ciudad de Chipre y donde los vecinos oyeron las sirenas de alarma de la base a raíz del ataque. Las autoridades de las bases británicas han advertido a su personal de que “puede haber nuevos impactos”, según el diario local Cyprus Mail.

