Un intenso operativo de búsqueda y rescate se desplegó la tarde de este domingo en el sector de La Herradura, luego de que dos embarcaciones tipo kayak volcaran en alta mar, dejando a cuatro ocupantes a la deriva en el alta mar y sin posibilidad de reingresar a sus naves.
La emergencia activó de inmediato los protocolos de seguridad de la Armada de Chile, a los que se sumaron rápidamente los Salvavidas Municipales de Coquimbo y personal del Club de Yates local. Tras minutos de incertidumbre, la lancha de servicio general (LPM) y las unidades de apoyo lograron localizar a los náufragos mar adentro.
David Díaz López, Alcalde (S) de Coquimbo, desde el sitio del suceso supervisó las coordinaciones del despliegue y destacó la capacidad de respuesta de los equipos. «La preparación técnica de nuestros salvavidas y la sinergia con la Autoridad Marítima y el Club de yates de La Herradura permitieron una extracción rápida y segura. Contamos con equipos de respuesta profesionalizados que saben actuar bajo presión».
Sin embargo, el edil (s) fue enfático en criticar la falta de prevención de los involucrados. Las cuatro personas, que fueron rescatadas ilesas y sin observaciones médicas de gravedad, fueron citadas al Ministerio Público por la Armada de Chile bajo el cargo de «exposición imprudente de personas a riesgos en el borde costero», al no contar con las medidas mínimas de seguridad para navegar en dicha zona.
«Nuestro Alcalde Ali Manouchehri y la Armada de Chile por intermedio de su Capitán de Puerto Daniel Sarzosa han sido enfáticos en sus instrucciones para esta y todas las veces en que la gente ingresa al mar. Por lo mismo desde el municipio seguiremos siendo preventivos, pero también rigurosos. No podemos normalizar que se ingrese al mar sin respetar las condiciones climáticas o los límites de navegación. La diferencia entre un rescate exitoso y la recuperación de cuerpos flotando inertes en el mar, es muchas veces, un par de minutos. En esta ocasión, la respuesta profesional de nuestros equipos evitó una tragedia, pero los involucrados deben entender que ignorar las advertencias de seguridad es una sentencia de muerte autoimpuesta. El rigor técnico en el mar es obligatorio, no opcional y por lo mismo debo ser tajante: en Coquimbo no hay espacio para la indisciplina o inobservancia a las normas marítimas. La sobrevivencia de estas personas hoy en La Herradura se debe exclusivamente a que nuestras instituciones son más fuertes que su imprudencia, concluyó Díaz López.

